Lunes, 01 de Diciembre de 2008
      Última Actualización: 8/12/2008
  Productos / Óxido Nitroso
 
Información General

Compuesto químico de símbolo N2O y peso molecular 46,0055. Es un gas volátil, incoloro e inodoro. El óxido nitroso es utilizado en diferentes ramas de la medicina como analgésico y anestésico. Se suministra en mezclas de oxígeno y óxido nitroso cuyas proporciones varían según la aplicación particular que es requerida, entre las proporciones más comunes están 65:35 y 50:50 (oxígeno:óxido-nitroso).

El óxido nitroso fue descubierto por Priestley en 1776. Para la época se distribuía en circos y ferias con el único fin de producir estados pasajeros de hilaridad por lo cual era conocido como gas hilarante o gas de la risa.

Las propiedades anestésicas fueron descubiertas por un dentista norteamericano llamado Horacio Wells en el año 1844. Horacio Wells observó a un sujeto inhalando el ya conocido gas de la risa (óxido nitroso). Este sujeto, hallándose aún en pleno ataque de risa, se tropezó con una silla y se lastimó seriamente una pierna sin mostrar ningún tipo de reacción dolorosa. Al día siguiente, el dentista le pidió a un colega suyo que le extrajera una muela mientras aspiraba algo de gas hilarante. La operación no reporta ningún tipo de dolor y no le ocasiona ninguna complicación. Horacio Wells emprende una serie de experimentos exitosos para demostrar científicamente su descubrimiento. Sería otro dentista de Boston, William Morton, quien dos años después se llevaría la gloria efectuando la primera cirugía indolora con óxido nitroso frente a un grupo de connotados médicos.

Efectos fisiológicos y ambientales

Con dosis pequeñas los efectos psicológicos del óxido nitroso consisten en la supresión de sensaciones de dolor y la característica hilaridad. El consumidor puede exhibir un rostro sonriente o caer en un ataque de risa incontrolada. Con dosis medias, suministradas por aspiraciones más profundas, se experimenta una primera fase de excitación cordial, como ocurre con las bebidas alcohólicas, que posteriormente se convierte en sedación y sopor. En usos extra-médicos, puede decirse que el usuario busca ambos efectos; el primero proporciona audacia y el segundo una afectación del pensamiento que se asocia con la pérdida de sentido crítico.

Los efectos fisiológicos de este fármaco son los mismos que los de otros anestésicos inhalables: reducen la presión arterial, el ritmo cardiaco y respiratorio, así como la circulación hepática y renal. La toxicidad del óxido nitroso proviene de inhibir la producción de glóbulos blancos en la médula espinal.

Su potencial de dependencia física es muy bajo y no se han reportado casos de tolerancia o síndrome de abstinencia. La dependencia psíquica es poco común. Según se sabe, con este fármaco el autogobierno resulta sencillo. Basta interrumpir la inhalación tan pronto como los efectos eufóricos cedan paso al sopor, y no reiterar la administración más de dos o tres veces, aunque el efecto de cada una sea bastante breve. Su acción sobre la médula espinal recomienda espaciar bastante las tomas.

¿Qué hacer en caso de emergencia?

Aunque hacen falta grandes concentraciones de óxido nitroso en la sangre para provocar la muerte, las intoxicaciones agudas ocasionan falta de oxígeno en el cerebro y una profunda depresión en la mayoría de los órganos (corazón, vasos sanguíneos, hígado, páncreas y riñones). Deben considerarse como urgencia médica puesto que es necesario suministrar respiración artificial y otros cuidados clínicos.

El óxido nitroso se genera por la acción de las bacterias desnitrificadoras cuando la tierra es convertida en campos agrícolas. Es decir, la transformación de la tierra está conduciendo a la emisión de medio millón de toneladas al año de nitrógeno en forma de óxido nitroso. El óxido nitroso es 310 veces más potente que el bióxido de carbono como gas del efecto invernadero.

 

Formas producción y adulteración

Se obtiene por descomposición térmica del nitrato de amonio o de la hidroxilamina.

El óxido nitroso siempre es usado en forma gaseosa, aunque el gas es manipulado en forma líquida en cilindros de alta presión o tanques criogénicos.

Se presenta envasado en cilindros metálicos que se conectan a la red de distribución de los hospitales, llegando hasta las salas de cirugía y otros lugares de consumo, donde se lo utiliza siempre en combinación con oxígeno medicinal.

Debido a que no existe un mercado negro de este producto, adquirirlo en establecimientos farmacéuticos garantiza que no hay posibles formas de adulteración.

 

Aplicaciones y administración

El óxido nitroso se utiliza en la medicina como analgésico y anestésico por su rápido efecto y conveniencia médica y económica.

La única vía de administración del óxido nitroso es pulmonar. Por lo general se inhala una mezcla de 65% de oxígeno y 35% de óxido nitroso. La administración de óxido nitroso a 100% puede producir asfixia y muerte. Su mecanismo de acción consiste en llegar al cerebro a través de las vías respiratorias y disminuir la actividad normal de las neuronas. Dependiendo de su concentración puede ocasionar: analgesia, excitación, anestesia quirúrgica (que se manifiesta por pérdida de la conciencia y amnesia) o depresión total del sistema respiratorio (que sin apoyo artificial produce coma y muerte).

Los anestesistas calculan las dosis de los gases anestésicos en función de sus concentraciones dentro de la sangre, el cerebro y los alvéolos. Para que el óxido nitroso llegue a provocar anestesia, su concentración alveolar debe acercarse al 100%. Esto supone una administración ininterrumpida durante varios minutos, cosa que no ocurre cuando lo que se busca son sus efectos lúdicos. Lo más común en estos casos es aspirar el gas, esperar la reacción mientras se retiene la respiración y exhalar cuando los efectos se desvanecen o ya no sea posible contenerse. Debido a ello resulta bastante difícil alcanzar siquiera el estado de anestesia.